Seguridad y vigilancia privada

Para entender por qué los costos de vivir en un conjunto residencial están cambiando este año, debemos mirar el panorama económico y las nuevas leyes laborales de Colombia.
Durante este 2026, las copropiedades se enfrentan a una doble presión financiera que impacta directamente el bolsillo de los hogares: por un lado, el fuerte incremento en el porcentaje del salario mínimo decretado para este año y, por el otro, la consolidación de la reforma laboral en el país.
Esta combinación económica ya provocó un aumento inevitable en las tarifas de administración mensuales, debido a que modificó cuatro reglas de juego que tocan directamente el presupuesto de seguridad y vigilancia privada en la copropiedad:
- El impacto del salario mínimo: El ajuste anual del salario mínimo eleva de forma inmediata la base de cotización de todo el personal. Debido a que las tarifas de vigilancia están indexadas por ley a este valor, el costo base de mantener un esquema de seguridad y vigilancia privada aumentó en el mismo porcentaje desde el primero de enero.
- Trabajamos menos horas por el mismo sueldo: La jornada laboral legal en el país terminó su reducción gradual y culminó su implementación total el 15 de julio de 2026, fijándose estrictamente en 42 horas semanales (Ley 2101 de 2021). Como los conjuntos necesitan protección las 24 horas del día, los 7 días de la semana, ahora se requieren más turnos para cubrir el mismo tiempo de vigilancia.
- La noche empieza más temprano: El recargo nocturno del 35% ahora se paga desde las 7:00 p. m. (Ley 2466 de 2025) y no desde las 9:00 p. m. como se hacía hace unos años. Esto significa que dos horas de la jornada diaria que antes eran ordinarias hoy tienen un costo mayor.
- Festivos y domingos más costosos: El recargo por trabajar los días de descanso subió por ley al 90% (Ley 2466 de 2025). Un conjunto residencial no puede "cerrar" un domingo, por lo que este cobro es inevitable.
Como un servicio tradicional de seguridad y vigilancia privada depende en gran medida del factor humano, la Supervigilancia ajustó la tarifa legal que se cobra a los conjuntos residenciales, elevando el factor de cálculo de 9,77 a 10,21 salarios mínimos mensuales para un esquema básico de 24/7. En palabras sencillas: el tiempo de cada guarda de seguridad hoy cuesta más debido a las leyes y al nuevo salario mínimo.
Ignorar estas reformas no es una opción. Este escenario plantea un reto gigante que no solo deben resolver las empresas de seguridad privada, sino que obliga a los administradores, a los consejos de administración y a la propia asamblea de residentes a trabajar en equipo.
Precisamente, en este contenido les presentamos cómo las copropiedades, en una alianza estratégica con una empresa especializada en seguridad y vigilancia privada, pueden unirse para enfrentar esta problemática con éxito. Les mostraremos que la solución no radica en recortar la protección ni en asumir cuotas impagables, sino en aplicar soluciones inteligentes que cuiden a su comunidad y a su bolsillo.
¡Conozca la ruta para transformar este desafío legal en una oportunidad de mejora!
Te invitamos a leer: Servicio de seguridad y vigilancia en copropiedades: ¿reducir costos o innovar en 2026?
1. Seguridad y vigilancia privada: el rol del Consejo y la Administración
Planeación financiera y escenarios de costos
Ante un presupuesto de seguridad presionado por las reformas y el salario mínimo, los consejos de administración y los administradores de propiedad horizontal se encuentran en una encrucijada. El camino tradicional y equivocado suele ser el recorte directo de personal: quitar un guarda de seguridad a ciegas.
Sin embargo, en el contexto actual, desproteger los puntos de acceso es una decisión de altísimo riesgo. La verdadera salida es la planeación financiera enfocada en la optimización de la seguridad y vigilancia privada mediante cuatro acciones clave:
- Evaluación de escenarios de costos: La administración debe proyectar el impacto real de la reforma laboral en el presupuesto anual. Esto implica calcular matemáticamente cuánto costarán las horas extra, los nuevos recargos nocturnos desde las 7:00 p. m. y el aumento de los dominicales al 90% dentro de su esquema actual, identificando los meses con mayor presión de caja.
- Manejo del presupuesto anual y revisión contractual: Es el momento de auditar detalladamente el contrato con la empresa de seguridad. La planeación financiera exige analizar si la estructura actual del servicio es eficiente o si se están pagando sobrecostos por puestos físicos en zonas que podrían cubrirse de otra manera, sin comprometer la protección jurídica y operativa de la copropiedad.
- Optimización sin sacrificar protección: Optimizar no es eliminar la seguridad; es redistribuir los recursos. Consiste en evaluar qué áreas críticas requieren estrictamente un servicio presencial de seguridad y vigilancia privada, enfocado en el servicio y la reacción, y qué zonas vulnerables pueden ser respaldadas por tecnología avanzada para aliviar la carga de la nómina.
- La ruta hacia el ahorro real: Una planeación financiera moderna debe abrirle la puerta a modelos que disminuyan la facturación mensual del servicio. En el mercado actual, una forma de generar un alivio económico para la copropiedad es reestructurar el gasto fijo de la vigilancia tradicional, preparando el terreno para alternativas que reduzcan sustancialmente el costo de los puestos físicos de 24 horas.
2. Concientización al residente: traducir los números en bienestar familiar
El corazón de cualquier conjunto residencial son sus familias. Ante las nuevas leyes del país, el trabajo de los administradores y el consejo no es simplemente subir la cuota de administración; el verdadero reto es tomar nuevas decisiones financieras para mantener una adecuada seguridad y vigilancia privada sin afectar innecesariamente el presupuesto de los hogares.
Para que todos los vecinos entiendan y apoyen este cambio hacia un modelo más inteligente, es clave explicar los beneficios en palabras sencillas:
- Cumplir la ley para proteger el conjunto: Las nuevas reformas laborales cambiaron los horarios y los costos de los trabajadores en toda Colombia. Adaptarse a estas normas no es un capricho; es una obligación legal para evitar que el conjunto reciba demandas o multas costosas que luego se tendrían que pagar entre todos los propietarios mediante cuotas extraordinarias.
- Cuidar la canasta familiar es la prioridad: Cada peso que se gasta en el conjunto sale del esfuerzo de los residentes. Por eso, en lugar de seguir pagando facturas altísimas por un modelo de vigilancia antiguo, la administración puede buscar alternativas modernas que frenen el gasto innecesario, demostrando que es posible mantener un excelente servicio de seguridad y vigilancia privada sin castigar la economía de las familias.
- La gran oportunidad de cambiar y ahorrar: La comunidad debe saber que hoy en día la tecnología permite generar importantes eficiencias económicas. Por ejemplo, si en el conjunto antes se necesitaban obligatoriamente dos guardas físicos las 24 horas del día, hoy el modelo puede reorganizarse: se mantiene un guarda clave en la entrada principal y el otro puesto puede complementarse con un sistema inteligente automatizado.
Este tipo de reorganización permite optimizar los costos del servicio y puede representar un importante alivio económico para estabilizar las finanzas del conjunto y mejorar la calidad de vida de los vecinos, siempre después de realizar un análisis técnico de las necesidades y riesgos particulares de cada copropiedad.
3. Modelo Híbrido +One: innovación en seguridad y vigilancia privada
La planeación financiera y el deseo de ahorro de la asamblea encuentran su punto de equilibrio en una solución diseñada para el contexto actual: el modelo Híbrido +One de Seguridad Superior.
Este sistema de vanguardia integra el factor humano con soluciones tecnológicas para optimizar la seguridad y vigilancia privada en las copropiedades y afrontar de forma más eficiente el impacto de las reformas laborales de 2026, manteniendo la protección de la comunidad.
El objetivo no es simplemente reducir puestos de vigilancia, sino analizar cómo distribuir mejor los recursos, incorporar tecnología en los puntos adecuados y mantener presencia humana donde realmente aporta mayor valor.
De esta manera, las copropiedades pueden evolucionar hacia un esquema de seguridad y vigilancia privada más eficiente, moderno y adaptado a las nuevas condiciones económicas del país.
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¿Está su copropiedad preparada para optimizar su seguridad?
Las reformas laborales de 2026 representan un desafío para administradores, consejos y residentes, pero también abren la oportunidad de revisar cómo se están utilizando los recursos destinados a la protección de la comunidad.
Una estrategia de seguridad y vigilancia privada que combine tecnología, presencia humana y planeación puede ayudar a encontrar un mejor equilibrio entre protección y sostenibilidad financiera.
Conozca cómo el modelo Híbrido +One de Seguridad Superior puede ayudar a optimizar los costos de seguridad de su copropiedad sin descuidar la protección de sus residentes. Solicite un diagnóstico y descubra una alternativa adaptada a las necesidades de su conjunto residencial.
